ÉTICA Y MORAL - Clase 1
LOS SERES HUMANOS
Para Aristóteles, el ser humano es una sustancia natural compuesta de materia (cuerpo), y de forma (alma): el alma es la forma sustancial del cuerpo; el ser humano surge de la unión de ambos principios.
El ser humano es un animal racional, moral y político o social por naturaleza:
Es racional porque la forma del individuo humano –aquello que determina su naturaleza y su finalidad- es la razón; esta forma es lo que le diferencia de los demás animales y de los vegetales.
A pesar de que están estrechamente relacionadas, existen diferencias entre la ética y la moral, y conviene no confundir entre sí estos conceptos. Estas se refieren a múltiples características, tanto de tipo conceptual como epistemológico.
DEFINICIÓN DE ÉTICA
Los sistemas éticos, consistentes en prescripciones con respecto a los patrones de conducta que deben seguir las personas, han sido propuestos tradicionalmente desde la filosofía y la religión.
Se considera que la ética se originó en la época de la Antigua Grecia; la filosofía de Platón y la de Aristóteles, así como el estoicismo o el epicureísmo, son algunas de las primeras manifestaciones del uso de este término.
Durante la Edad Media la ética cristiana predominó en el mundo occidental, expandiéndose posteriormente a buena parte del mundo. Más adelante filósofos como Descartes, Hume o Kant recuperarían ideas de los maestros griegos y contribuirían de forma clave a la concepción de la ética de los siglos siguientes.
EL OBJETO DE ESTUDIO DE ÉTICA
La ética se ocupa únicamente de los actos típicamente humanos, es decir de aquellos que dependen de la razón y de la libertad. Estos son actos voluntarios que pueden realizarse o evitarse dentro del ámbito de la libertad personal. Otros actos como el sueño, el hambre y el dolor, si bien son humanos, no dependen de la libertad. Son actos involuntarios que ocurren querámoslo o no.
Las religiones ha tenido un gran peso histórico en el establecimiento de códigos morales. Mientras que en el mundo occidental el judaísmo y el cristianismo han determinado en buena parte las normas sociales, en Asia lo han hecho sobre todo el budismo y el confucianismo.
DIFERENCIAS ENTRE ÉTICA Y MORAL
Sin embargo, desde un punto de vista teórico e histórico podemos encontrar varias diferencias entre estos dos términos.
La ética se diferencia de la moral en que pretende definir los comportamientos correctos, más que los que son aceptados por una sociedad.
Dicho de otro modo, si la ética es un elemento más bien estático que sirve como referencia para comprender el tipo de comportamientos que regulan el funcionamiento de la sociedad en un contexto determinado, la moral es de carácter aplicado, teniendo en cuenta todo lo que interviene en la decisión de actuar de una u otra forma.
En cambio, desde un punto de vista ético, la discusión podría centrarse en los principios fundamentales que subyacen a la cuestión, como la equidad, la justicia y la responsabilidad. Aquí, la pregunta sería si la evasión de impuestos es éticamente justificable independientemente de las leyes establecidas.
Por tanto la ética tiene un carácter teórico, abstracto y racional, mientras que la moral hace referencia a lo práctico, diciéndonos cómo debemos comportarnos en nuestra vida cotidiana a través de reglas y afirmaciones más o menos explícitas.
3. Origen y desarrollo
Las normas éticas son desarrolladas por personas concretas a través de la reflexión y la evaluación de lo que se entiende por la naturaleza humana. Posteriormente dichos individuos aplicarán las normas a su conducta.
En algunos casos la ética individual puede influir a un gran número de personas, llegando incluso a convertirse en una tradición; esto ha sucedido frecuentemente en el caso de las religiones, sistematizaciones de las ideas de sus profetas. Una vez alcanzado este punto, pasaríamos a hablar de moral para referirnos a la transmisión intergeneracional de tal sistema ético.
De forma sintética podemos decir que la ética tiene un origen individual, mientras que la moral se deriva de las normas de nuestro grupo social, determinadas a su vez por un sistema ético previo. La moral es la generalización de esa clase de descripciones sobre lo que es bueno y lo que es malo, su manera de conformar una abstracción sobre lo que debe hacerse y lo que debe ser evitado.
Imagina que una persona, tras reflexionar sobre la importancia de la honestidad y la integridad en sus interacciones con los demás, decide comprometerse a siempre decir la verdad, incluso cuando enfrenta consecuencias difíciles. Esta decisión ética individual surge de su propia introspección y evaluación de lo que considera valioso en la naturaleza humana.
Con el tiempo, otros miembros de su comunidad notan su comportamiento coherente y admirable. Comienzan a seguir su ejemplo y adoptan la misma práctica de honestidad en sus propias vidas. Con el tiempo, este compromiso ético individual se convierte en una norma aceptada dentro de la comunidad, transmitiéndose de generación en generación. Ahora, la honestidad se convierte en parte de la moral de esa comunidad, reflejando el sistema ético originalmente desarrollado por esa persona.
En este ejemplo, la ética se origina a partir de la reflexión individual y la evaluación de los valores humanos, mientras que la moral surge de la generalización y la transmisión intergeneracional de esos valores dentro de un grupo social. La moral representa la abstracción y la generalización de las normas éticas individuales en una comunidad más amplia.
4. Capacidad de elección
Como hemos dicho, la ética parte de la reflexión individual, mientras que la moral tiene una naturaleza más impositiva y coercitiva: si una persona no cumple las normas sociales es probable que reciba un castigo, sea de tipo social o legal, ya que la moral no puede ser creada por una sola persona, sino que tiene que ver con las ideas compartidas de lo que es bueno hacer y lo que es malo o lo que, incluso, debe ser motivo de castigo.
La ética se fundamenta en el valor intelectual y racional que los individuos otorgan a sus actitudes y creencias, a diferencia de la moral, que viene determinada por la cultura y por consiguiente es de tipo más bien irracional e intuitivo. No podemos elegir la moral, tan sólo aceptarla o rechazarla; por tanto, tiene que ver con la conformidad con las normas de nuestro grupo social.
Imagina que estás en una situación en la que tienes que decidir si devolver una cartera llena de dinero que encontraste en la calle. Desde una perspectiva ética, reflexionarías sobre tus propios valores y principios, considerando si es correcto devolver el dinero porque crees en la honestidad y el respeto por la propiedad ajena, o si prefieres quedártelo por necesidad económica.
Por otro lado, desde una perspectiva moral, tu decisión podría estar influenciada por las normas sociales y culturales de tu entorno. Podrías sentirte obligado a devolver la cartera debido a la presión social y al temor al castigo si te descubren quedándote con el dinero, incluso si personalmente no estás convencido de que sea lo correcto.
Así, en este ejemplo, la capacidad de elección se diferencia entre la ética, donde la reflexión individual y los valores personales guían la decisión, y la moral, donde la presión social y las normas culturales pueden influir en la elección, a veces limitando la libertad individual.
5. Modo de influencia
Las normas morales actúan en nosotros desde el exterior o bien desde el inconsciente, en el sentido de que las interiorizamos de forma no voluntaria a medida que nos desarrollamos dentro de un grupo social determinado. No podemos permanecer al margen de ellas; siempre las tenemos en cuenta, ya sea para defenderlas o para rechazarlas.
La ética depende de elecciones voluntarias y conscientes, ya que este concepto define la identificación y el seguimiento de unas normas determinadas por tal de actuar del modo que nos parezca correcto desde un punto de vista personal. Además, al ser de ámbito más bien individual, da un cierto margen a reflexionar sobre si algo está bien o no, dependiendo de las circunstancias.
Imagina que estás en una conversación donde tus amigos están debatiendo sobre la legalización de ciertas drogas recreativas. Desde una perspectiva moral, es posible que sientas la influencia de las normas sociales y culturales de tu entorno. Si has crecido en un ambiente donde estas drogas se consideran inaceptables, es probable que internalices esas normas y defiendas su prohibición, incluso si no has reflexionado profundamente sobre el tema.
Por otro lado, desde una perspectiva ética, tu postura dependerá más de tus propias elecciones voluntarias y conscientes. Podrías decidir investigar sobre el tema, reflexionar sobre los principios éticos en juego, como la autonomía individual y la reducción del daño, y tomar una decisión basada en tus propios valores y convicciones, independientemente de las normas sociales predominantes.
Así, en este ejemplo, la influencia de las normas morales actúa desde el exterior, mientras que la ética permite que las decisiones sean tomadas de forma más voluntaria y consciente, permitiendo un mayor margen para la reflexión personal y la toma de decisiones basadas en principios éticos.
6. Grado de universalidad
Por contra, la moral varía en función de la sociedad; conductas que pueden estar aceptadas en algunos grupos sociales, como la violencia de género o la explotación infantil, serían consideradas inmorales por personas de otras sociedades, así como desde un punto de vista ético. En este sentido podemos decir que la moral está influida en gran medida por el relativismo cultural.
Imagina que estás discutiendo sobre la igualdad de género en diferentes culturas. Desde una perspectiva ética, podrías argumentar que la igualdad entre hombres y mujeres es un principio universal que debe ser aplicado en cualquier sociedad, independientemente de su cultura o tradiciones. Basándote en el razonamiento y la búsqueda de la verdad, afirmarías que la discriminación de género es inherentemente incorrecta y debe ser combatida en todas partes.
Por otro lado, desde una perspectiva moral, reconocerías que la aceptación de la igualdad de género varía considerablemente entre diferentes sociedades y culturas. En algunas culturas, la discriminación de género puede ser ampliamente aceptada e incluso justificada por normas sociales arraigadas o interpretaciones religiosas. Aquí, la moralidad se ve influenciada por el relativismo cultural, lo que significa que lo que se considera moralmente aceptable en una sociedad puede ser inaceptable en otra.
En resumen, mientras que la ética busca establecer principios universales aplicables en cualquier contexto, la moralidad está sujeta a la variación cultural y social, lo que puede llevar a diferentes interpretaciones de lo que es correcto o incorrecto según la perspectiva de cada sociedad.
Ejemplo: Moral (ser obligatorio la enseñanza secundaria) y ética (porque te formas para el futuro, para tener cultura...)
El dilema del examen:
Imagina que estás en un examen importante y te das cuenta de que la persona que está sentada al lado tuyo está copiando tus respuestas sin que el profesor se dé cuenta. Sabes que si informas al profesor, esa persona podría suspender el examen y enfrentar consecuencias académicas graves.
Desde una perspectiva ética:
- ¿Cuáles son los principios éticos en juego en esta situación?
- ¿Cuál sería la acción más ética considerando el bienestar de todas las personas involucradas?
- ¿Cómo afectaría esta decisión a tu propia integridad moral y tu sentido de justicia?
Desde una perspectiva moral:
- ¿Cómo podrían influir las normas sociales y las expectativas de comportamiento en esta decisión?
- ¿Qué factores podrían motivarte a tomar una decisión moral particular en este caso?
- ¿Cómo podría variar la percepción de lo correcto o incorrecto dependiendo de tu entorno social y cultural?
Este caso proporciona una situación más simple pero aún así desafiante para que los estudiantes consideren las diferencias entre ética y moral y cómo estas influirían en su toma de decisiones.
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